Amores de un rato



No lloro porque no tengo derecho a hacerlo, 
no te llamo porque ni a eso me atrevo, 
no te quiero porque no te lo mereces 
y no te beso porque hace un tiempo tu lo hiciste.

Mírame pero solo cuando al hacerlo me desnudes de una vez, 
háblame pero sólo cuándo las palabras vengan desde dentro, 
tócame sólo cuándo tu corazón no controle tu pensamiento 
y miénteme pero sólo cuando yo te pida hacerlo.

Márchate y vuelve cuándo te haya olvidado,
vuelve cuándo pienses que todo ha acabado,
vuelve y abrázame como áquel día de Mayo,
Llámame, cuando te canses de amores de un rato.


M.D’Abbadie

The Nanny Experience (Palau del Vidre), Part 1: Welcome to the Jungle

Como muchos ya sabéis , este verano me sentía con la obligación y la necesidad financiera de encontrar un trabajo para el mes de Julio y así empezar a ahorrar para planes y viajes futuros. Después de una búsqueda bastante aplicada, llegué a la conclusión de que solo seria posible encontrar un “stage” o “internship” o “trabajoduromalpagado” gracias a enchufes. En mi agenda de teléfonos, si que dispongo de algunos números a los cuales acudir, pero al no ser abundantes, decidí no hacer uso de ellos puesto que prefiero guardármelos para 4º de carrera, cuando de verdad necesite unas buenas prácticas.
Cuándo ya pensaba que mis planes de trabajo iban a fracasar por completo, una amiga me llamó con la mejor de las noticias: su tía francesa necesitaba una “au pair” para cuidar de sus 2 hijas pequeñas en el mes de Julio. Acepté de inmediato. Luego llegaron las precisiones. La mujer en cuestión es madre de una familia numerosa, muy numerosa, 5 niños, sin contar con que siempre hay algún amigo, algún primo o alguien para completar la mesa. La familia vive a las afueras de un pueblo, a 20 min de Perpignan, Cataluña Francesa. Yo de verdad pensé que íbamos a estar en un sitio un poco mas… céntrico, pero no. La finca esta a 1 hora andando del pueblo más cercano, el famoso Palau del Vidre. Otra precisión que me dieron fue que el trabajo era a tiempo completo de Lunes a Sábado. Cuando digo completo, es de verdad de 8h30 de la mañana hasta que las niñas se acuestan. La parte muy positiva de todo es que mi amiga estaría conmigo casi todo el tiempo puesto que ella también, iba a trabajar allí, pero recogiendo fruta de 5AM a 2PM. En un principio todo parecía muy idílico.
Así pues, el 30 de Junio, después de un mes bastante intenso y una última semana llena de contradicciones, hice mis maletas y emprendí las 9 horas de tren que me llevarían a mi lugar de trabajo. 
Para empezar, después del largo viaje, llegué a Perpignan y ahí no había nadie para recogerme. Esperé un cuarto de hora, media hora, y cuando ya pensé que se habían olvidado de mi por completo, recibí un mensaje de la Señora J: “llego media hora tarde, lo siento mucho!”. El mensaje me tranquilizó, en parte. Ya había pasado media hora desde que había llegado, por lo que no sabía si el mensaje significaba que iba a llegar ya o si me tocaba esperar otra media hora mas. Al final, apareció un camión gris, 4×4 lo llaman, pero para mi sigue siendo un camión, y se paró delante mío. Cabe destacar que yo no sabía nada de la familia, ni siquiera el apellido, por lo que reconocer a la Señora J no fue tan fácil. Se presentó, metió enseguida mis maletas en el coche y enseguida noté que nos íbamos a llevar bien. Hasta aquí todo bien.
A lo largo del trayecto, me fue contando un poco cómo funcionaba la casa, me explicó que vivían en unos dominios dónde se cultivaban varias cosas: fruta, vino e incluso caballos y que la familia de su marido era la dueña de esas explotaciones, ocupándose cada hermano de un sector. Ellos se ocupan de la fruta. Mi curiosidad no hacía más que crecer pensando en la finca enorme y los viñedos y los caballos!
Al pasar por el pueblo, del que ya hablaremos mas tarde, nos cruzamos con una furgoneta dónde ponía “Domaine de Villelaure” y la Señora J me explicó que era una de sus furgonetas y que el joven que la conducía era su sobrino. This is getting interesting.
Entonces llegamos a la finca, pasamos por delante de la fábrica, de diferentes casas, de un castillo, de establos de caballos y por fin, vi la casa.
Por fuera es una casa que llama la atención por que no tiene pinta de demasiado lujosa, luego me explicaron que era un antiguo gallinero, pero al verla sabes que por dentro no te va a decepcionar. Nada presuntuosa, perfectamente decorada, es una casa digna de aparecer en revistas de decoración. Encuentra el equilibrio perfecto entre rústico pero moderno y utilitario. 
Entonces, dos niñas aparecieron de la nada. Laure y Blanche. Tan monas, tan lindas.
Detrás de la puerta, 3 cabezas más asomaron, Bastien, Jules et Théo.
Welcome to the jungle.


NB: Todos los nombres han sido modificados para preservar el anonimato de la familia.
M.D’Abbadie