Inconnu

No sé de que color es tu pelo, ni tus ojos. No sé de dónde vienes, ni a donde irás. No sé si te veré mañana, o quizás pasado. Tampoco conozco tu signo del zodiaco, ni tu número de la suerte. Tus manias, tus defectos ni tus cualidades y virtudes. No sé si te gustará el café o prefieras el té.

No sé tu nombre, ni quién eres.

Pero si estas ahí, si ves esto en 10 días, en 10 semanas, meses o años, no me dejes darte la espalda. No me dejes decirte que no, cuándo pienso que sí. No me dejes separarme de tus brazos cuándo todo lo que quiero es hacerme residente en tu cama y no me dejes echarte de menos ni un segundo a penas.

Necesitaré muchas cosas que nunca pediré. Un desayuno caliente, un achuchón, o un discurso motivador que me anime cuándo me ponga cabezota y pesimista. Probablemente necesite que razones conmigo y que me hagas entender aquellas cosas que mi cabeza no querrá ver, no desistas. Sé que soy difícil, pero ya lo sabías cuándo me conociste. Te diré borderias cuándo me hagas enfadar, y lo más seguro es que más de una vez quieras dejarlo todo y marcharte a probar algo más fácil. En ese momento, piensa en si lo hemos dado todo, si no queda ningún cartucho por quemar, y si es la distancia la que nos separa o nuestros más que fuertes personalidades. Si es lo primero, dejo que te vayas, si es lo segundo, por favor sigue luchando.

No sé quien eres, pero sé que algún día te necesitaré. Y sentiré una rabia profunda, por no ser autosuficiente y por depender de tí. De un extraño. Pero tengo la certeza de que todos fallamos por algo o alguien. Si fallo por ti, no me dejes negarlo.

“I was always hungry for love. Just once, I wanted to know what it was like to get my fill of it. To be fed so much love I couldn’t take any more. Just once.” Haruki Murakami

m.d’abbadie

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Carta a mi misma

Querida X,

Hoy es el día en el que dejas de hacer el gilipollas. Hoy es el día en el que dejas de lamentarte y empiezas a tomar el control de las cosas. Deja de pensar en lo que no puedes hacer, en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer. Todas esas cosas que tienes a tu alcance.
No pierdas el tiempo haciéndote esas mil preguntas estúpidas. Si algo quieres, algo te cuesta, así que mueve el culo. Basta ya de victimizarse. Porque lo hacemos todos. Si, “no puedo estudiar”, “no consigo adelgazar”, “no le gusto”, seguro que te suenan.

Te digo que Basta.

Si estudias, apruebas (quizás sean muy cabrones y pongan un examen muy difícil o una nota mínima de 7 y termines con una nota de mierda, pero así es la vida), y lo más importante, estarás satisfecha contigo misma.
Despiértate sonriendo (puedes querer seguir durmiendo, pero ver con buenos ojos el resto de tu día), afronta esa nueva mañana con alegría. Lo tienes todo. Deja que las cosas sigan su curso pero escoge bien tus opciones. No te quejes de algo por lo que no estas luchando.

Eso es trampa.

Quieres ser Cara Delevigne? O quizás Bar Rafaeli sea más tu tipo? Mila Kunis? Mmmm Adriana Lima? Venga que sé que a alguna de estas señoritas la tienes cómo ídolo.

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Te voy a contar un secreto, la genética es culpable de muchos de nuestros complejos. Sí, lamentablemente, quien nace con ojos café seguirá teniendo ojos café. Quien mide 1’53 seguirá midiendo lo mismo por muchos milagros o poderes mágicos que adquiera. Pero también te voy a decir otra cosa. Tu tienes el poder de cambiar muchas cosas también. Así que escúchame bien.
No te comas esa tarrina de helado si por ello te vas a sentir culpable después. Sé razonable. Acepta tus límites. Sé realista. No dejes de disfrutar, por que si no, nada tiene sentido. Hazte un planning, de esos que luego no cumples, aunque sólo sea para visualizar las cosas en su sitio. Haz planes que te hagan rêver, esos que luego recordarás sonriendo de lado. Ríete a carcajadas.
Busca la paz dónde puedas encontrarla. Huye de tu realidad como puedas si es necesario, leer, pintar, pasear, ver Anatomía de Grey, todo eso me vale. Hazte un cambio de look si quieres, no sé, desafía al mundo tiñéndote de algún color inesperado. Pero sobre todo, trabaja en tí misma. Aprende a quererte, porque si tu no lo averiguas, nunca serás capaz de enseñarle a otro como hacerlo.

No hay una receta exacta para sentirse bien y estar feliz, pero no está de mal, seguir este par de consejos. Tampoco te voy a decir que siempre estarás al 100%, porque tendrás momentos malos, como todo el mundo, pero lo importante aquí es seguir para delante, que no somos cangrejos, y no vamos para atrás. Que nada ganas recordando lo malo. Créeme.

Sonriéle un poco a la vida, porque según me han dicho, sólo son dos días.

m.d’abbadie